martes, 31 de mayo de 2011

Mi resumen de la temporada

El objetivo de esta entrada, en la que expongo mi visión de lo que ha sido la temporada 2010-2011, es que dentro de varios años pueda ver qué pensaba y que sensaciones me daban algunos jugadores y equipo, y comparar lo que pensaba con lo que se convirtieron en realidad.

Barcelona: Un equipo de leyenda
Estamos asistiendo a un equipo único e irrepetible. En los últimos años, dos Champions Leagues, tres Ligas y numerosos trofeos a los que se añaden la Champions League de 2006 están coronando a una de las mejores generaciones de futbolistas que se han juntado en un equipo de fútbol.

En Liga, volvieron a demostrar por tercer año consecutivo que son el mejor equipo de España. Desplegando el mismo fútbol que en los dos años anteriores, han dominado la Liga de principio a fin, jugando el fútbol más exquisito, con momentos históricos como el 0-8 al Almería o el 5-0 al Real Madrid, donde dio la sensación de que no quisieron marcar más goles.

Este Barcelona se basa en un once que se saben de memoria la mayoría de los culés (Valdés, Alves, Puyol, Piqué, Abidal, Busquets, Xavi, Iniesta, Pedro, Villa y Messi) más su jugador número doce, Keita. En los últimos meses ha aparecido el Jefecito Mascherano, demostrando que continúa siendo el gran jugador que era en Anfield, cumpliendo excepcionalmente bien en una posición desconocida para él como la de central. Por último, Adriano también ha sido utilizado generalmente como recambio, con lo que son catorce los jugadores habitualmente utilizados.

Y es que este es el gran déficit del Barcelona, la carencia de un fondo de plantilla que no puede ser sustituído únicamente a base de de jugadores del filial. El Barcelona tiene el mejor once, pero no la mejor plantilla. Messi es insustituible, pero cuando arriba no juegan Pedro o Villa da la sensación que no hay ningún recambio medianamente bueno. Lo mismo ocurre en defensa, donde subsisten gracias a la enorme polivalencia de Puyol y de sus centrocampistas, muchos de los cuales pueden jugar en el eje de la defensa. Es el centro del campo la única línea donde se tienen recambios de garantías, como Keita, Mascherano, y la que parece ser futura estrella del Barcelona, Thiago Alcantara.

Si el Barcelona quiere continuar en esta línea deberá mejorar su plantilla para poder contar con 16-18 jugadores de garantías. No tiene que fichar megaestrellas por 40-50 millones de euros, sino guarnición. Hay numerosos jugadores del orden de 10 millones de euros, que serían titulares en equipos medios altos (Sevilla, Valencia, Roma, Tottenham...) y que serían suplentes de lujo en el Barcelona. El Barcelona neceista jugadores como Keita, Mascherano o Adriano, jugadores que costaron 14, 24 y 10 millones de €, no jugadores como Rossi por 40 millones de euros, en mi opinión. Los tres fichajes del Real Madrid en las últimas semanas son un ejemplo de lo que necesita el Barcelona: una plantilla de 18 jugadores con jugadores como mínimo de notable, no 11 sobresalientes y dos notables

De todas formas, minucias aparte, estamos contemplando al mejor equipo del mundo, al mejor que ha habido en los últimos veinte años, desde el Milan de Sacchi, y se ha metido en el grupo de equipos de leyenda, como el Ajax de Cruyff, el Bayern de Beckenbauer o el Milan de Sacchi. Lo que hace este equipo es impresionante, es tremendamente superior a todos los equipos a los que se enfrenta, valga como muestra el baño que dio al Manchester en la final de Champions.

Y es que se necesitarán muchos años para que en un equipo de fútbol se puedan juntar jugadores de la clase de Xavi, Iniesta o Messi. No nos queda otra cosa más que disfrutar de este equipo, siendo conscientes de que tardaremos mucho tiempo en ver jugar a otro equipo como lo hace este Barcelona, si es que lo vemos alguna vez.

Real Madrid
De la mano de Jose Mourinho ha demostrado que puede plantarle cara al Barcelona. No despeglando un juego tan vistoso, pero a fin de cuentas le ha plantado cara. La temporada que viene, con Mourinho y los jugadores más asentados, y algún retoque en la plantilla, puede llegar a tutearle al Barcelona, no en cuanto a fútbol pero sí en cuanto a resultados, y, a priori, no sería extraño verle al Real Madrid conquistar el título de Liga o algo más importante.

A mi juicio, el Real Madrid tiene la mejor plantilla de toda la Primera División. Pero no el mejor once. Y ese es su mayor déficit. Pero con algún retoque podrá competir de tú a tú con el Barcelona.

Hay destacar la grandísima actuación de Cristiano Ronaldo, así como la de Özil, un jugador que me gusta mucho y al que quizá se le puede culpar de cierta intermitencia. No obstante, Mourinho no ha contado demasiado con él en los partido clave de la temporada. Di María tiene visos de ser un gran jugador, y Benzema parece que comienza a adaptarse a su rol en el Real Madrid. Quizá demasiado tarde; está en muchas quinielas para abandonar el Real Madrid este verano.

Mourinho: desgraciadamente, el nombre del año.
Siendo justos, lo primero que hay que decir de Mourinho es que es un excelente entrenador. Dos Champions League y numerosas ligas lo corroboran. Y no solo con grandes equipos: ha ganado una Champions con el Oporto y otra con un equipo, el Inter de Milan, que por mucha historia que tenga no era ni de lejos el mejor equipo de Europa cuando ganó la Champions.

Futbolísticamente hablando, se le critica su concepción del fútbol, resultadista y defensiva, pero no hay que olvidar que el Real Madrid ha marcado en liga 102 goles, y ya hizo 107 con el Chelsea otro año. Es verdad que ante los rivales grandes, véase contra el Barcelona este año, suele jugar muy defensivo, pero no creo que deba criticarse el cambiar el estilo de tu equipo si consideras que durante unos pocos partidos puede resultarte para ganar. No es el ideal del aficionado, pero si  funciona, ¿por qué no? Además, la final de la Champions le da parte de razón, puesto que el Barcelona le dio un baño de fútbol a un Manchester que no renunció a ser el Manchester.

El problema quizá radique en el planteamiento ultradefensivo contra el Barcelona; quizá podría haber sido un poco más valiente, intentar un término medio. Yo al menos creo que tenía jugadores para ello. En dichos partidos se volvio a ver quién es: un entrenador al que no le importa maniatar a sus jugadores y olvidarse de la estética en pos del resultado. Pero así ha ganado una Copa del Rey y tuteado al barcelona en semifinales. Personalmente, pienso que contra el Barcelona debería dejar de jugar a ser el que menos se equivoca en vez de el que más acierta. Si continúa con este estilo de juego podrá ganar títulos, sin duda. Ganará, pero no convencerá. Y eso le diferenciará del Barcelona.

Además, es de justicia recordar que con mejores resultados y juego parecido se echó dos veces a Capello. El incomprensible unánime apoyo de la prensa y de la afición imposibilita que le echen, algo que habría sido inminente con otro entrenador.

Fuera del terreno de juego, Mounriho ha sido desgraciadamente protagonista por sus incendiarias declaraciones, algunas de las cuales han sido escandalosas. Acusar a un equipo de robar una Champions League, haciendo un vil ejercicio de amnesia selectiva olvidándose de la eliminatoria contra el Deportivo en 2004 y de algunas otras elimitaorias del año anterior con el Inter, diciendo que le avergonzaría ganar la Champions como la puede ganar el Barcelona, fue simplemente vergonzoso. El resto de la temporada ha sido una continua queja contra los árbitros y los horarios, unos horarios, los de España, que en Italia alababa como ejemplo a seguir, y contra todo, arguyendo las más banales y nimias excusas imaginables.

Una pena que un grandísimo entrenador como él sea incapaz de saber perder y de reconocer sus propios errores.
Messi: el mejor jugador del mundo.
Una temporada más, Messi ha demostrado ser el mejor jugador del mundo, y probablemente de los últimos 20 años. Ronaldinho jugó dos años a un nivel fantástico, Ronaldo podría haber sido aun mucho más grande lo que fue de haber sido por sus múltiples lesiones, Zidane en el campo era una maravilla, era ballet, pero lo de este jugador no tiene nombre. En un equipo de ensueño, y acompañado de dos grandes asistentes como Xavi e Iniesta, está maravillando a los aficionados al fútbol, que intentamos ver todos sus partidos posibles, conscientes de que estamos viendo algo único y que no se repetirá en muchísimo años.

Cristiano Ronaldo: Bota de Oro para un jugador de oro.
Los 40 goles que ha marcado esta temporada quedarán para los anales de la Historia de la liga. Por mucho que haya marcado diez de ellos en las últimas jornadas, cuando era imposible ganar la liga y el equipo se centraba en él para que consiguiera el Pichichi, es una barbaridad, y demuestra que es uno de los mejores jugadores que han pasado por la liga española.

Este jugador no es flor de un día. No olvidemos que, a sus 26 años, tiene ya un Balón de Oro y dos segundos puestos, y tiene toda la pinta de que este año volverá a quedar en segunda posición. Y es que esta ha sido su mala suerte: competir en el tiempo con el mejor jugador que se ha visto en décadas. Pero eso no debe hacer que se sea injusto con este grandísimo jugador: uno de los mejores de los últimos años, y de los pocos que se ha mantenido al más alto nivel durante tantos años.

La única pega, y no futbolítica, es la antipatía que genera en gran parte de los aficionados que no son de su equipo. Y es que es una pena que un grandísimo jugador como este apenas sonría cuando él marca gol, y se lamente y enfade cuando su equipo marca tras haber fallado él.

Athletic: una generación para disfrutar.
Siete años después, y por cuarta vez en los últimos 23 años, el Athletic se ha clasificado para Europa por sus méritos en Liga. Con una plantilla, desde mi punto de vista la séptima de la liga, se ha conseguido quedar en sexta posición, empatado a puntos con el quinto. Un éxito rotundo.

Caparrós, muy criticado por su estilo de juego, sufrió una sonora pitada en el último partido en casa del Athletic, y quizá en su último partido como entrenador del Athletic en San Mamés. Tengo mis dudas de que después de esa noche siga en el banquillo de San Mamés. De ser así, muchas gracias y mucha suerte. Ha sido un entrenador que ha devuelto estabilidad al Club tras los convulsos años de mitad de década, con el que han debutado numerosos jugadores, (el primero de ellos, Muniain, pero no hay que olvidar a Ekiza, entre otros), que ha asentado a cracks como Javi Martínez y Llorente, devolviendo la confianza a un jugador al que hace años pensaron en traspasar y que ahora es estrella del equipo y que ha sido campeón del mundo. Y sobre todo, ha sido un entrenador que ha devuelto al equipo a los puestos medio-altos de la tabla y a una final de Copa veinticinco años después.

Bien es cierto que se ha juntado la que seguramente sea la mejor generación de los últimos quince años: Iraola, Javi Martínez y Llorente son asiduos en la selección, a los que se le suman numerosos jugadores que si no van a la selección es porque son contemporáneos con la mejor selección española de la historia. Esa es la mayor crítica a Caparrós: no haber sacado mayor rendimiento a una plantilla que ilusiona. Personalmente, pienso que en cuanto a clasificación el equipo no da para más; es bueno, pero no es un top four como para clasificarse para Champions. Aunque sí es verdad que la plantilla tiene calidad para jugar mucho mejor, un debe de Caparrós.

En cuanto a la plantilla del Athletic, se suele criticar demasiado, quizá más que criticar, exigir, a Fernando Llorente. No sé si será mejor Muniain o Javi Martínez que Llorente. Lo único que tengo claro es que si Javi Martínez no está, Gurpegui, Orbaiz o Iturraspe pueden hacer su labor, mejor o peor, pero cumpliendo decentemente; si Muniain no está, Gabilondo puede hacer su labor, mejor o pero, pero cumpliendo decentemente, y así con muchos otros jugadores. Pero si Llorente no está no hay nadie que le supla. Es el faro del equipo. Quizá esto se le pueda achacar a Caparrós: una lesión de Llorente complicaría gravemente a un equipo que solo sabe jugar para él.

Habrá que ver, si, con Caparrós o sin él, se cosnigue seguir sacando rendimiento a esta plantilla, que ilusiona y con razón, a la afición de San Mamés.

Deportivo: adiós al SuperDepor.
Veinte años después, el Deportivo vuelve a Segunda División. Para los que conocimos el fútbol cuando el Deportivo era un equipo que tuteaba a Madrid y al Barcelona, aspirando a la liga hasta el último minuto de la última jornada; para los que crecimos viendo cómo se clasificaba repetidas veces para la Champions; para los que vimos como alcanzaba las semifinales de la Champions; para los que vimos cómo remontaba un 4-1 a un Milan campeón de Europa en cuartos de final de la Champions; para los que vimos repasos a equipos como Real Madrid, Barcelona o Juventus de Turín; el descenso del Deportivo es un acontecimiento histórico.

Sin embargo, los mayores nos recuerdan que hemos vivido la época dorada del Deportivo, un equipo que acostumbraba a aparecer de ciento en viento en Primera División y que siempre luchaba por no descender.

Parece que no hemos vivido sino la consecuencia lógica de un equipo que se vio obligado durante años a vender jugadores para poder subsanar la deuda contraída durante los años dorados de Mauro Silva, Donato, Bebeto y Fran y que ahora ha dicho basta. Y es que no es fácil jugar de tú a tú a los grandes sin sufrir más tarde las consecuencias. Pero, como dice el dicho, que les quiten lo bailao. Entre medias, han ganado una liga, aspirado a varias, y han paseado el nombre de A Coruña por Europa. Ha merecido la pena.

En una de las peores plantillas de la temporada, que ha marcado 10 goles menos que Cristiano Ronaldo, entristece ver el final del nuevo ídolo, Valerón, un grandísimo jugador y parece que grandísima persona, con el fútbol, a base de lesiones, no ha sido justo. Ya ha dicho que estará el año que viene en Segunda tratando de devolver al equipo a Primera. Esperemos que tenga suerte. Solo nos queda decir: "Hasta pronto, SuperDepor".

Atlético de Madrid: adiós Kun.
Tras cinco años en el Atlético de Madrid, uno de los mejores jugadores del mundo dice adiós. Y lo hace de una forma clara, como no se suele ver en el fútbol actual. Con una carta explicando sus motivos. Muy juiciosos, por cierto. No se ha escondido, como suelen hacer.

Pienso que Agüero es un jugador de talla mundial que, al igual que Cesc, ha tenido la buenísima suerte de jugar en un gran equipo que le ha permitido consagrarse como un grandísimo futbolista, y la mala suerte de que al no haber jugado en un equipo top no ha alcanzado la gloria a nivel de títulos como los jugadores de equipos punteros como Real Madrid, Barcelona, Manchester o Chelsea, por citar algunos.

El que para mí es uno de los mejores delanteros del mundo, al que pongo al mismo nivel que Eto'o o Rooney entre otros, va a ir a un equipo grande (personalmente creo que irá al City) que le permita luchar por conseguir trofeos importantes como la liga o la Champions League, y que permita su consagración como estrella, que le haga ser recordado con el paso de los años no solo por su juego sino también por sus títulos.

Por otra parte, hay que destacar la triste salida de Forlán del club rojiblanco. Es una pena que un jugador como él, que tantos goles ha marcado en el Atlético de Madrid, algunos de los cuales han valido un título europeo, tenga que marcharse de esa manera. La mala relación con Quique ha sido decisiva. Pero seguramente hayan pesado también los cánticos contra él por parte de la afición, una grandísima afición que no obstante está muy malacostumbrada a pasar, en apenas meses, de encumbrar a jugadores a llamarlos mercenarios.

Resto de equipos
Enorme mérito el del Valencia, campeón de la otra liga. Pocos podían imaginar que tras vender en verano a sus dos estrellas, Villa y Silva, y con la preocupante situación económica del club, que ha obligado a paralizar las obras del nuevo estadio, se podría conseguir lo que se ha logrado: un tercer puesto holgado, con el único lunar de la pronta eliminación en Champions frente a la sorpresa del torneo, el Schalke de Raúl. Todo ello gracias a la magnífica gestión del siempre criticado Unai Emery. Quizá la afición del Valencia debería aprender a ser menos crítica, que no menos exigente, con sus técnicos. No hay que olvidar que sus últimos técnicos han salido del Valencia teniendo a la afición en su contra.

Por tercera vez en siete temporadas, el Villarreal ha conseguido clasificarse para la Champions. Un equipo que hace apenas diez años jugaba en Segunda División y que hace veinte lo hacía en los campos de tierra de Tercera se ha convertido en un fijo de la zona noble de la tabla. La seriedad en la dirección del equipo, a nivel instituticonal y deportiva, los fichajes y el potencial económico de los Roig lo ha permitido. Una historia muy similar a la del SuperDepor. El tiempo dirá si acaba como él. De momento, sus aficionados no tienen otra cosa que hacer más que disfrutar de grandes noches europeas.

El Sevilla continúa en la zona noble de la tabla, alternando participaciones en UEFA y en la Champions League, quedando por octavo año consecutivo entre los seis primeros. Sin embargo, la época dorada del club corre el riesgo de terminar si no consigue reponerse a la ausencia de los que han sido sus dos delanteros el último lustro: Luis Fabiano y Kanouté.

En cuanto al Espanyol, solo su malísima segunda vuelta le ha impedido clasificarse para la Europa League. Entre otros motivos, la venta en enero de sus dos jovencísimas perlas, los defensas Víctor Ruiz (Nápoles) y Dídac (Milan), que han abandonado el club periquito. Una pena que estos dos grandísimos jugadores hayan tenido que emigrar, y que encima no estén contando con ellos sus equipos. Esperemos que cambie para el año que viene, y podamos verles de titulares en las noches europeas.

En cuanto al Málaga, habrá que ver si el dinero del jeque Al Thani se invierte en construir un equipo, al igual que ha ocurrido con el Manchester City, o se convierte en uno más que apenas cambia la trayectoria de su equipo. De momento, los fichajes de invierno parece que tienden más a lo primero. Habrá que ver. Yo tengo mis dudas.

Finalmente, destacar la temporada de Luis García, un técnico al que habrá que seguir, en el Levante, la enorme importancia que ha tenido Manolo Preciado en el Sporting de Gijón, y la vuelta a Primera División de la Real Sociedad, que no obstante ha luchado hasta la última jornada por no descender. El resto de equipos han terminado prácticamente como en los últimos años. Ojo al Zaragoza, que tiene una enorme deuda y una grandísima suerte de no haber descendido, lo que podría haber acarreado grandísimos problemas al equipo, entre los que podían encontrarse la desaparición.

Italia
Mucho tienen que cambiar las cosas para que los italianos vuelvan a ser los temibles rivales de antaño. Mientras la Juventus es incapaz siquiera de clasificarse para la Europa League, los otros dos grandes equipos de Italia, Milan e Inter, son observados con indiferencia por el resto de equipos europeos y no infunden temor. Casi se diría que se les espera con brazos abiertos en las eliminatorias. Es verdad que el Inter ganó, tras 40 años de no aparecer ni siquiera por la final, la Champions, pero da la sensación de haber sido un oasis en el desierto, pues no parece mostrar la continuidad que han mostrado Barcelona y Manchester, por ejemplo, en el último lustro, clasificándose numerosas veces para las semifinales.

El año que viene apenas tendrán tres equipos en Champions, debido a que la Bundesliga les ha arrebatado uno de ellos, muestra del declive de los equipos italianos en los últimos años. Habrá que ver cuánto tiempo les cuesta clasificar cuatro equipos a la Champions League.

Inglaterra
Por enésimo año, el Manchester United ha ganado la liga, desbancando al Liverpool como el equipo que más veces ha ganado el campeonato doméstico. La hegemonía de este equipo en Inglaterra en los últimos veinte años es histórica. Mención aparte merecen los últimos años de carrera de uno de los grandes: Ryan Giggs. Mientras otros grandes históricos como Raúl, Totti o Del Piero continúan en primera línea de batalla más que decentemente, lo que hace este hombre a sus 38 años es impresionante.

En el equipo rival, el Liverpool, se hace necesaria una renovación. El Liverpool, el que es (era) el gran equipo, lleva 21 años sin ganar la liga doméstica, ganando únicamente una Champions League, que, personalmente y viendo cómo la ganó, quedando quinto en su liga a 37 puntos del ganador, se la achaco más a un golpe de suerte que a la calidad del equipo. No obstante, el equipo que ganó esa Champions no puede compararse en cuanto a caliadd con el Manchester United o el Barcelona, por citar dos, que ganaron la Champions en años sucesivos.

En Londres, y con miedo de pecar de ventajista, parece que Wenger necesita renovar la filosofía del Arsenal. Es el equipo que juega muy bien, que enamora con su fútbol, con su apuesta por la juventud... pero que no ha ganado ni un único título en los últimos seis años. Una pena para Cesc, pues estos años están haciendo que su palmarés a nivel de clubes sea nulo cuando podría haber ganado ya unas cuantas Premier Leagues en cualquier otro equipo, algo similar a la situación de Agüero.

En el equipo rival, se aprecia el fin de ciclo del Chelsea en el que prácticamente todas sus estrellas superan los 30 años. Se hace necesaria una renovación completa en la plantilla, quizá a lo largo de dos o tres años, para poder volver a ser el gran equipo que fue la pasada década. Una pena porque, a pesar de lo poco que suelen gustar los equipos hechos a base de talonario, creo que este Chelsea será el gran olvidado por la Historia, puesto que no ha ganado una Champions que personalmente creo que se merecía.

Y aparece un nuevo equipo en el panorama: el Manchester City. Tiene toda la pinta de ser un nuevo equipo, que al igual que el Chelsea, irrumpa en la Premier League a base de talonario. Otro motivo más para que esta sea la liga que más me gusta: y es que aunque casi siempre gana el mismo, da la sensación que hasta dos o tres jornadas del final, hay un puñado de equipos que siempre pueden ganar. Habrá que seguir al Manchester City, al que no me extrañaría verle en cuartos o semifinales el año que viene en la Champions, o ganando la Premier League el año que viene.

Alemania: la segunda juventud de Raúl.
Por un lado, en Alemania hay que destacar al Borussia Dortmund, que casi una década después vuelve a ganar la Bundesliga. Bundesliga, que, a pesar de tener un dominio del Bayern, no es aplastante, y ha permitido ver a Werder Bremen, Stuttgart, Wolfsburgo o Borussia Dortmund alzarse el título de campeón, lo que da bastante emoción al campeonato.

Por otra parte destaca, sobre todo en España, el gran papel de Raúl en el Schalke 04, que ha dirigido al equipo hasta las semifinales de la Champions, sorpresa mayúscula con eliminación del campeón incluída, y a alzarse con la Copa de Alemania. Tras haber sufrido un bajón en goles y fútbol al alcanzar los 28 años, exceptuando el oasis de las temporadas 2007-08 y 2008-09 donde se hinchó a marcar goles como otrora, en el Schalke está dejando sus últimas gotas de calidad y está demostrando que, al igual que Giggs, Totti o Del Pierto, los viejos rockeros nunca mueren.

Resto de Europa
De los equipos menos grandes, un equipo ha sobresalido por encima de todos: el Oporto. De la mano de un entrenador joven y muy rometedor, Vilas Boas, ha barrido a sus rivales en el campeonato doméstico, no perdiendo ni un único partido y cediendo únicamente tres empates en toda la liga, uno de ellos cuando ya era campeón: un 93% de los puntos, algo dificilmente igualable. En Europa arrasó, eliminando entre otros a Sevilla y Villareal, a este último con goleada incluída. Un equipazo, desde mi punto de vista la tercera mejor plantilla de esta temporada, que de no haber sido por el fracaso del año pasado, que le impidió disputar este año la Champions League, no habría sido extraño haberle visto en semifinales de Champions este año. Habrá que ver si, como ocurre siempre con los equipos portugueses, se desmantela en verano para que sus estrellas, este año ha sobresalido Falcao, emigren a ligas más potentes.

En Francia, tercer año consecutivo sin victoria del Lyon. La Ligue 1 vuelve a caracterizarse por ser lo que era: en cuatro años, cuatro campeones distintos. Parece que hemos olvidado que antes de los siete títulos consecutivos del Lyon hubo diez campeones distintos desde el Olympique de Marsella de 1993 hasta el Olympique de Lyon de 2002. Esa es una de las bellezas del fútbol francés, la emoción, la novedad, la cantidad de equipos que aspiran a poder ganar y que de hecho ganan.

En el resto de Europa ninguna noticia digna de mención. Quizá habrá que seguir la evolución del jovencísimo delantero del Anderlecht Lukaku. El tiempo dirá si fue una estrella o solo un jugador que explotó muy joven y se diluyó.

domingo, 8 de mayo de 2011

Mi resumen de los clásicos

Casi un mes después de que empezara el primero de los cuatro Clásicos ya ha acabado el último. Y menos mal.

En cuanto a lo puramente deportivo, el Barcelona ha ganado un partido; el Real Madrid otro, en la prórroga; y ha habido dos empates. En cuatro partidos se han visto siete goles, dos de ellos de penalty. Y fútbol, lo que se dice fútbol, pues se ha visto muy poco.

La victoria del Real Madrid supuso la consecución 18 años después de la Copa del Rey, primer título en dos años, mientras que la victoria del Barcelona supuso pasar a la final de la Champions, segunda en tres años. Si el Barcelona consigue su cuarta Copa de Europa podrá decirse que ha sido el vencedor global de estos cuatro Clásicos. Si la pierde, únicamente habrá conseguido que el Real Madrid no gane dicha competición, por lo que deberá ser cada aficionado quien juzge qué prefiere: ganar la Copa del Rey al eterno rival o impedir que el rival gane la Champions.

El Barcelona llegaba a estos partidos no en el peor momento de la temporada, puesto que este equipazo no tiene momentos malos, sino en el momento menos bueno. Así como hace dos meses el equipo promediaba más de tres goles por partido en liga, en los últimos doce partidos de liga solo ha marcado más de dos goles, concretamente tres, en dos de ellos. Además, llegaba sin prácticamente media defensa: sin su lateral izquierdo, válido como central, y sin los dos laterales izquierdos suplentes, mientras que su central, Puyol, volvía tras más de dos meses sin jugar. La enorme polivalencia de Puyol, capaz de jugar de defensa central y en ambos laterales, así como el descubrimiento de Mascherano como central, permitieron olvidar las bajas en defensa.

Así como dije que para mí era clave en la eliminatoria la presumible ausencia de Puyol, ahora digo que su vuelta ha sido muy importante en el devenir de los resultados. No hay que olvidar que, casualidad o no, el único partido que ha perdido el Barcelona ha sido sin Puyol en el campo. Y que en dos de los tres goles que ha recibido el Barcelona en estos cuatro partidos Puyol no estaba en el campo.

Por el contrario, el Real Madrid llegaba, al menos así lo aseguraba la prensa madrileña, en el mejor estado de forma de la temporada. Benzemá comenzaba a ser el delantero del Lyon, Marcelo era un puñal por la banda izquierda, Di María volvía a ser el exlosivo extremo de principio de temporada... y del resto, pues qué se puede decir: Cristiano, Xabi Alonso, Özil... sobran las palabras.

Los partidos
Del Real Madrid, un nombre sobresale por encima de todos: Pepe. En una posición ajena a la suya, pero ya utilizada por la selección portugesa, Pepe dominó el centro del campo, no con su calidad, e hizo desaparecer a Messi en prácticamente todos los encuentros. Sin embargo, su exceso de intensidad provocó su expulsión en el partido de ida de Champions, permitiendo al Barcelona sentenciar la eliminatoria en el Bernabeú. Quien pudo haber sido el mejor jugador, o o al menos el más importante, en términos positivos, de la eliminatoria, se acabó convirtiendo en el más importante debido a su expulsión.

En cuanto al Barcelona, no puede decirse que haya sobresalido ningún jugador. Quizá Messi en los últimos 15 minutos de la ida, cuando marcó dos goles, el segundo de ellos de muy buena factura. La táctica ultradefensiva del Real Madrid impidió que se jugaran los partidos como le gusta al Barcelona, por lo que este no pudo hacer más que lo que mejor sabe hacer: tener la posesión del balón. Pero nada más que eso hizo. Y es que  dicho planteamiento provocó que el Barcelona se dedicara a tocar y tocar sin crear ocasiones de gol.

Debido a la táctica madridista, los partidos fueron en general muy aburridos. El Real Madrid jugó todos los partidos esperando en su propio campo al Barcelona, buscando un descuido del rival para poder lanzar un balón arriba y que alguno de sus velocísimos delanteros lo cazara y marcara un gol. El Barcelona, al ver los espacios cerrados, se dedicó a marear el balón. Y es que como dijo en su día Jorge Valdano, actual Director deportivo del Real Madrid, "jugar contra un equipo que se defiende es como hacer el amor con un árbol".

La tónica general fue de respeto mutuo entre los jugadores, conocedores de lo que estaba puesto en juego y de que el mínimo error podía ser letal, lo que también impidió que se generara espectáculo.

Culpable: Mourinho
Probablemente, el Real Madrid sea el segundo mejor equipo del mundo. Tiene al segundo mejor jugador del mundo y un potencial ofensivo inmeso, así como un fondo de armario del que carece el Barcelona. Es un equipo que, si bien no puede jugarle de tú a tú al Barcelona, sí podía haberle planteado un partido bastante más ofensivo que el que planteó Mourinho.
Sin embargo, para Mourinho pesó mucho el 5-0 de la ida de liga, y planteó los partidos de la forma ultradefensiva que se ha visto. Mientras, la prensa y  la afición (según la prensa) aplaudían sus decisiones y sus tácticas. "¡Qué ironía!" pensarán Pellegrini y Juande. Si ellos hubieran hecho lo mismo quizá el apoyo no hubiera sido tan unánime. No hay que olvidar la última etapa de Capello.

El caso es que el Real Madrid cambió su estilo para intentar ganar al Barcelona. ¿Táctica de equipo pequeño? De equipo inteligente, creo yo. Si para partidos puntuales (no durante toda una temporada) tengo que cambiar mi estilo y jugar de forma defensiva para intentar ganar, yo lo veo de equipo inteligente. Para eso está la táctica y la estrategia en el fútbol: no siempre se juega con el mismo esquema y los mismos jugadores. Otra cosa es jugar toda la temporada de forma defensiva, como ya lo hizo Capello, motivo por el que le echaron a pesar de ganar una liga.

El problema es cuando renuncias al ataque como lo hizo el Real Madrid. Cuando dejas en el banquillo todo tu potencial ofensivo (Benzemá, Higuaín, Adebayor...) menos a tu estrella y te dedicas a esperar en tu campo para intentar robarle el balón e iniciar un contragolpe. Cuando te olvidas de la calidad de tus jugadores. Cuando pones en el centro del campo a un jugador como Pepe, un excelente defensa, de los mejores del mundo, pero que en demasiadas ocasiones no mide bien las entradas. Cuando juegas con fuego, te acabas quemando, y en este caso, te quedas con diez jugadores. Cuando juegas con fuego, puedes perder 0 - 2 en tu campo, mostrando al mundo una posesión de un 28% en tu casa, sin tirar apenas a puerta, en la vuelta apenas tiró un par de veces en casa y dejando tu imagen por los suelos (no en vano, fue la primera vez en la historia en que el Real Madrid salió a empatar en casa en la ida de una semifinal de la Champions). Cuando juegas a ser el que menos se equivoca, en vez del que más acierta, lo más normal es que pierdas.

Luego la retórica del entrenador puede maquillar y justificar el resultado, convenciendo a los seguidores y a los medios de la injusticia de la derrota a pesar de que los tiros a puerta en toda la eliminatoria se contaban con los dedos de la mano. Y mientras que con otro entrenador la prensa y los aficionados habrían saltado sobre él, Mourinho consiguió unir a todos contra el mundo: UNICEF, la UEFA, los árbitros, los jugadores del Barcelona... Al final, él no es el culpable de nada. La culpa la tiene todo el mundo, que se ha unido en una conspiración contra él.

En muchas ocasiones los entrenadores y los jugadores subestiman a los rivales. En este caso, Mourinho subestimó a sus propios jugadores, que no están tan lejos del Barcelona como él piensa. Parafraseando a Mourinho, se abre un nuevo grupo de entrenadores: los que con un potencial enorme no creen en su equipo y juegan al empate a cero, subestimando no al rival, sino a sus propios jugadores.

Lo no deportivo
El ciclo de Clásicos ha estado marcado por las declaraciones y acciones de ambos clubes fuera de los terrenos de juego, así como por la actitud de los jugadores de uno y otro equipo dentro del terreno de juego.

Todo estalló en la previa del primer partido de Champions League. Tras irse calentando el partido previamente con insinuaciones por parte del Real Madrid de favores arbitrales al Barcelona, y acusaciones por parte de este equipo a los jugadores del Real Madrid de jugar muy duro en los partidos precedentes, Guardiola estalló en la rueda de prensa previa al partido.

Y fue a partir de ese momento, en los partidos de Champions, los más vistos por todo el mundo, cuando empezaron a manchar su imagen los dos equipos.

En primer lugar, Mourinho lanzó unas durísimas acusaciones contra la UEFA, además de minusvalorar los títulos europeos del Barcelona, diceindo que habían sido Champions que á él no le habría gustado ganar debido a los errores arbitrales cometidos a favor de este equipo. Obviamente, y para no variar en sus comentarios, se olvidó de las ayudas arbitrales que tuvo su Oporto en la semifinal contra el Deportivo en 2004, dos jugadores expulsados y un penalty en contra o del gol en fuera de juego del Inter el año pasado que propició la eliminación del Barcelona, entre otros. La memoria selectiva le hizo olvidarse de todo eso. Sus declaraciones, entre las más vergonzosas que he oído en mi vida.

El Barcelona, obviamente, anunció que al día siguiente se reuniría para decidir la conveniencia o no de una queja a la UEFA. Y fue con esta decisión con la que la imagen de los dos clubes quedó manchada y ensuciada. Y es que una vez la UEFA dijo que estudiaría las declaraciones de Mourinho y actuaría en consecuencia, el Barcelona envío una queja a la UEFA. EL Real Madrid contraatacó presentado una queja por la actitud antideportiva de varios jugadores del Barcelona, pidiendo por ejemplo dos partidos de sanción contra Busquets.

Y la preunta es, ¿qué ganaba el Barcelona presentando la queja una vez que la UEFA dijo que actuaría, más que echar leña al fuego? ¿qué ganaba el Real Madrid pidiendo una sanción a Busquets de dos partidos, que lo único que provocaría sería que este no pudiera jugar una final en la que el Real Madrid no estaría? Ninguno de los dos ganaba nada con sus quejas a la UEFA, pero aun así las enviaron.

Mención aparte merece también la actitud de los jugadores de uno y de otro equipo. La dureza con la que se emplearon los jugadores del Real Madrid quedó minimizada por la vergonzosa actuación de algunos jugadores del Barcelona, que fingían golpes en la cara cuando no se les había tocado. Para coronar su perversa actuación, Busquets fue pillado por las cámaras de televisión realizando comentarios racistas al jugador del Real Madrid Marcelo. ¿Qué pensará Alves, brasileño también, de eso?

La verdad es que tanto unos como otros han dado una imagen lamentable tanto dentro como fuera del campo de fútbol, entrando en una espiral de crispación y acusaciones que no ha beneficiado a nadie y ha perjudicado la imagen de tanto uno como otro.

Una pena que un hecho histórico como que se jugaran cuatro partidos en tres semanas, jugándose un título de Copa del Rey y el pase a la final de Champions League, así como sentenciar o dar vida a la Liga, en vez de servir para deleitar al aficionado con el buen fútbol que ambos equipos son capaces de desplegar, halla servido para avergonzar a todos los aficionados neutrales por la actitud de jugadores, entrenadores y directivos.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Las declaraciones de Lotina

El pasado fin de semana jugaron Real Madrid y Barcelona con la mente puesta en el partido de vuelta de las semifinales de la Champions League. Por ello, y debido a que la liga está sentenciada, tanto Real Madrid como Barcelona, sobre todo este último, reservaron a varios de sus titulares en los partidos de Liga.

Sorprende, irónicamente hablando, la decisión de Mourinho de no alinear ni a Xabi Alonso ni a Cristiano Ronaldo, este último por segundo partido consecutivo, estando ambos en perfecto estado de forma, después de sus declaraciones de hace unos meses cuando insinuaba que los rivales del Barcelona le regalaban los partidos, dando el partido por perdido de antemano, en clara referencia al Sporting de Gijón entrenado por Manolo Preciado.

Dichos partidos concluyeron con la derrota de Real Madrid y Barcelona ante rivales de la zona baja de la tabla, derrotas que perjudicaron, entre otros, al Deportivo de La Coruña, que no hizo sus deberes y perdió contra el Atlético de Madrid en casa y vio cómo la Real Sociedad y el Zaragoza sumaban tres puntos vitales, puntos que el Deportivo no sumó en su día cuando se enfrentó a un Real Madrid y Barcelona plagados de titulares. Al día siguiente, en un polémico partido, Levante y Sporting empataron a cero, resultado que beneficiaba a ambos para alejarse aun más de la zona baja de la tabla.

Debido a la derrota de Real Madrid y Barcelona, Miguel Ángel Lotina realizó unas declaraciones diciendo que no era normal que los dos grandes perdieran contra equipos de la zona baja, haciendo también alusiones al partido entre Levante y Sporting.

Dichas declaraciones fueron muy similares, si bien más suaves, a las de hace unos meses de Mourinho, declaraciones por las cuales prácticamente todo el colectivo de entrenadores se le echó encima criticándole, con Manolo Preciado, entrenador del Sporting y principal aludido por Mourinho, a la cabeza, quien le llamo "canalla y mal compañero". Los aficionados, sobre todo los que sienten antipatía por el Real Madrid, criticaron vehementemente las declaraciones de quien ahora muchos llaman Llourinho.

Sin embargo, no he oído a nadie criticar las declaraciones de Lotina, o al menos, con la misma vehemencia con la que se criticaron las del luso. Por el momento, Manolo Preciado no le ha llamado de momento canalla o mal compañero.

Entre la conveniencia y la justicia
Cada entrenador dirige una plantilla de muchos jugadores y en principio siempre debería utilizar a los jugadores que él crea que son los mejores para poder ganar este partido. El problema viene cuando se juega una liga y no conviene quemar las naves para un partido que no es una final, puesto que al domingo siguiente hay otro partido. O cuando unos días después se tiene un encuentro de Champions para el que se quiere tener frescos a los jugadores.

Entramos en cuestiones que entran en la ética del deporte. ¿Es justo que un equipo pequeño dé por perdido un partido contra un equipo grande, y alinee a los suplentes para de esa forma evitar lesiones o sanciones que puedan impedir a algún jugador titular poder jugar un partido contra un rival directo? ¿Es justo que un equipo grande, cuando ya se sabe campeón de Liga, alinee a los suplentes o incluso a jugadores del filial, contra un equipo pequeño, de cara a reservar jugadores para una semifinal o final de Champions, Copa, o simplemente para dar minutos a los menos habituales?

¿Con qué cara te quedas si, siendo un equipo pequeño, sacas a tus mejores hombres contra un rival grande, y no solo pierdes, sino que se te lesionan o sancionan a jugadores importantes y no pueden estar en el siguiente partido contra un rival directo? Por otra parte, ¿con qué cara te quedas si, como equipo grande, ves que los equipos pequeños sacan a sus suplentes contra tu gran rival, o, como equipo pequeño, ves que tu rival directo se salva por ganar contra equipos grandes que no se juegan nada y sacan a sus suplentes, como le pasó a Osasuna en 2009, que ganó en la última jornada en el Camp Nou al Barcelona, que apenas cuatro días después jugaba la final de la Champions, obteniendo tres puntos que en una situación normal no hubiera obtenido y que le permitieron salvarse en detrimento del Betis?

La pregunta es: ¿deben los equipos jugar cada partido como si fuera una final, pudiendo perjudicarse a sí mismos en cuanto a sanciones o lesiones en partidos en principio intrascendentes para ellos teniendo a la vista partidos importantes, o, por el contrario, pueden tener una visión de futuro y jugar determinados partidos con una menor intensidad, con los suplentes incluso, pudiendo perjudicar indirectamente a terceros?

La actitud de Mourinho
En cuanto a Mourinho, su crítica al Sporting queda anulada cuando no alinea al equipo titular al completo pensando en la Champions. Como siempre, la gente no opina lo mismo cuando las acciones las hacen otros o las hacen ellos mismos. Lo que hizo Preciado fue similar a lo que hizo Mourinho, por lo cual si lo que hizo el de Astillero estuvo mal, lo del portugués también. La hipocresía del luso ha sido manifiesta en tres de las cuatro últimas jornadas de liga, cuando alineó equipos suplentes entre los que no se encontraron en ningún momento ni Cristiano Ronaldo ni Xabi Alonso de titulares, entre otros, pensando en el Barcelona tras haber criticado al Sporting por hacer lo mismo.

La reacción a Lotina
En cuanto a las declaraciones de Lotina, similares a las de Mourinho, y para nada criticadas como se las criticaron al luso, se demuestra, una vez más, cómo el forofismo impera sobre la gente, en el fútbol, en la política, y en todos los ámbitos de la vida. Salvo excepciones, no valoramos las declaraciones o las acciones de la gente, sino a la propia persona. No preguntamos "¿qué ha dicho?" y valoramos sus palabras, sino que preguntamos "¿quién ha dicho esto?", y una vez sabemos quién lo ha dicho hacemos malabares para justificar o criticar sus declaraciones, en función si dicha persona es afín nuestra o no.

La celebración de la muerte

Diez años después de los atentados del 11 de septiembre, Estados Unidos ha asesinado a Bin Laden. Al parecer, se obtuvo la información sobre su paradero tras haber torturado mediante asfixia simulada a un preso de Guantánamo, lo que ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre el uso de la tortura como ya comenté hace unas semanas en esta entrada.

Sin embargo, además del curioso e irónico hecho de que un Premio Nobel de la Paz vaya a hacer de una orden suya de asesinato su gran baza electoral, me ha llamado muchísimo la atención las celebraciones y lágrimas de alegría de mucha gente por la muerte de Bin Laden.

Me ha recordado a las celebraciones tras la ejecución de Sadam Hussein o tras la muerte de Pinochet, entre otros, o las historias que he leído sobre las celebraciones por la muere de Hitler, Stalin... o sobre el agotamiento de las existencias de champán cuando murió Franco.

Pero, ¿es ético, es humano, no ya alegrarse, sino celebrar, brindar, festejar, la muerte de quien, a pesar de ser un monstruo, seguía siendo un ser humano?