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domingo, 8 de mayo de 2011

Mi resumen de los clásicos

Casi un mes después de que empezara el primero de los cuatro Clásicos ya ha acabado el último. Y menos mal.

En cuanto a lo puramente deportivo, el Barcelona ha ganado un partido; el Real Madrid otro, en la prórroga; y ha habido dos empates. En cuatro partidos se han visto siete goles, dos de ellos de penalty. Y fútbol, lo que se dice fútbol, pues se ha visto muy poco.

La victoria del Real Madrid supuso la consecución 18 años después de la Copa del Rey, primer título en dos años, mientras que la victoria del Barcelona supuso pasar a la final de la Champions, segunda en tres años. Si el Barcelona consigue su cuarta Copa de Europa podrá decirse que ha sido el vencedor global de estos cuatro Clásicos. Si la pierde, únicamente habrá conseguido que el Real Madrid no gane dicha competición, por lo que deberá ser cada aficionado quien juzge qué prefiere: ganar la Copa del Rey al eterno rival o impedir que el rival gane la Champions.

El Barcelona llegaba a estos partidos no en el peor momento de la temporada, puesto que este equipazo no tiene momentos malos, sino en el momento menos bueno. Así como hace dos meses el equipo promediaba más de tres goles por partido en liga, en los últimos doce partidos de liga solo ha marcado más de dos goles, concretamente tres, en dos de ellos. Además, llegaba sin prácticamente media defensa: sin su lateral izquierdo, válido como central, y sin los dos laterales izquierdos suplentes, mientras que su central, Puyol, volvía tras más de dos meses sin jugar. La enorme polivalencia de Puyol, capaz de jugar de defensa central y en ambos laterales, así como el descubrimiento de Mascherano como central, permitieron olvidar las bajas en defensa.

Así como dije que para mí era clave en la eliminatoria la presumible ausencia de Puyol, ahora digo que su vuelta ha sido muy importante en el devenir de los resultados. No hay que olvidar que, casualidad o no, el único partido que ha perdido el Barcelona ha sido sin Puyol en el campo. Y que en dos de los tres goles que ha recibido el Barcelona en estos cuatro partidos Puyol no estaba en el campo.

Por el contrario, el Real Madrid llegaba, al menos así lo aseguraba la prensa madrileña, en el mejor estado de forma de la temporada. Benzemá comenzaba a ser el delantero del Lyon, Marcelo era un puñal por la banda izquierda, Di María volvía a ser el exlosivo extremo de principio de temporada... y del resto, pues qué se puede decir: Cristiano, Xabi Alonso, Özil... sobran las palabras.

Los partidos
Del Real Madrid, un nombre sobresale por encima de todos: Pepe. En una posición ajena a la suya, pero ya utilizada por la selección portugesa, Pepe dominó el centro del campo, no con su calidad, e hizo desaparecer a Messi en prácticamente todos los encuentros. Sin embargo, su exceso de intensidad provocó su expulsión en el partido de ida de Champions, permitiendo al Barcelona sentenciar la eliminatoria en el Bernabeú. Quien pudo haber sido el mejor jugador, o o al menos el más importante, en términos positivos, de la eliminatoria, se acabó convirtiendo en el más importante debido a su expulsión.

En cuanto al Barcelona, no puede decirse que haya sobresalido ningún jugador. Quizá Messi en los últimos 15 minutos de la ida, cuando marcó dos goles, el segundo de ellos de muy buena factura. La táctica ultradefensiva del Real Madrid impidió que se jugaran los partidos como le gusta al Barcelona, por lo que este no pudo hacer más que lo que mejor sabe hacer: tener la posesión del balón. Pero nada más que eso hizo. Y es que  dicho planteamiento provocó que el Barcelona se dedicara a tocar y tocar sin crear ocasiones de gol.

Debido a la táctica madridista, los partidos fueron en general muy aburridos. El Real Madrid jugó todos los partidos esperando en su propio campo al Barcelona, buscando un descuido del rival para poder lanzar un balón arriba y que alguno de sus velocísimos delanteros lo cazara y marcara un gol. El Barcelona, al ver los espacios cerrados, se dedicó a marear el balón. Y es que como dijo en su día Jorge Valdano, actual Director deportivo del Real Madrid, "jugar contra un equipo que se defiende es como hacer el amor con un árbol".

La tónica general fue de respeto mutuo entre los jugadores, conocedores de lo que estaba puesto en juego y de que el mínimo error podía ser letal, lo que también impidió que se generara espectáculo.

Culpable: Mourinho
Probablemente, el Real Madrid sea el segundo mejor equipo del mundo. Tiene al segundo mejor jugador del mundo y un potencial ofensivo inmeso, así como un fondo de armario del que carece el Barcelona. Es un equipo que, si bien no puede jugarle de tú a tú al Barcelona, sí podía haberle planteado un partido bastante más ofensivo que el que planteó Mourinho.
Sin embargo, para Mourinho pesó mucho el 5-0 de la ida de liga, y planteó los partidos de la forma ultradefensiva que se ha visto. Mientras, la prensa y  la afición (según la prensa) aplaudían sus decisiones y sus tácticas. "¡Qué ironía!" pensarán Pellegrini y Juande. Si ellos hubieran hecho lo mismo quizá el apoyo no hubiera sido tan unánime. No hay que olvidar la última etapa de Capello.

El caso es que el Real Madrid cambió su estilo para intentar ganar al Barcelona. ¿Táctica de equipo pequeño? De equipo inteligente, creo yo. Si para partidos puntuales (no durante toda una temporada) tengo que cambiar mi estilo y jugar de forma defensiva para intentar ganar, yo lo veo de equipo inteligente. Para eso está la táctica y la estrategia en el fútbol: no siempre se juega con el mismo esquema y los mismos jugadores. Otra cosa es jugar toda la temporada de forma defensiva, como ya lo hizo Capello, motivo por el que le echaron a pesar de ganar una liga.

El problema es cuando renuncias al ataque como lo hizo el Real Madrid. Cuando dejas en el banquillo todo tu potencial ofensivo (Benzemá, Higuaín, Adebayor...) menos a tu estrella y te dedicas a esperar en tu campo para intentar robarle el balón e iniciar un contragolpe. Cuando te olvidas de la calidad de tus jugadores. Cuando pones en el centro del campo a un jugador como Pepe, un excelente defensa, de los mejores del mundo, pero que en demasiadas ocasiones no mide bien las entradas. Cuando juegas con fuego, te acabas quemando, y en este caso, te quedas con diez jugadores. Cuando juegas con fuego, puedes perder 0 - 2 en tu campo, mostrando al mundo una posesión de un 28% en tu casa, sin tirar apenas a puerta, en la vuelta apenas tiró un par de veces en casa y dejando tu imagen por los suelos (no en vano, fue la primera vez en la historia en que el Real Madrid salió a empatar en casa en la ida de una semifinal de la Champions). Cuando juegas a ser el que menos se equivoca, en vez del que más acierta, lo más normal es que pierdas.

Luego la retórica del entrenador puede maquillar y justificar el resultado, convenciendo a los seguidores y a los medios de la injusticia de la derrota a pesar de que los tiros a puerta en toda la eliminatoria se contaban con los dedos de la mano. Y mientras que con otro entrenador la prensa y los aficionados habrían saltado sobre él, Mourinho consiguió unir a todos contra el mundo: UNICEF, la UEFA, los árbitros, los jugadores del Barcelona... Al final, él no es el culpable de nada. La culpa la tiene todo el mundo, que se ha unido en una conspiración contra él.

En muchas ocasiones los entrenadores y los jugadores subestiman a los rivales. En este caso, Mourinho subestimó a sus propios jugadores, que no están tan lejos del Barcelona como él piensa. Parafraseando a Mourinho, se abre un nuevo grupo de entrenadores: los que con un potencial enorme no creen en su equipo y juegan al empate a cero, subestimando no al rival, sino a sus propios jugadores.

Lo no deportivo
El ciclo de Clásicos ha estado marcado por las declaraciones y acciones de ambos clubes fuera de los terrenos de juego, así como por la actitud de los jugadores de uno y otro equipo dentro del terreno de juego.

Todo estalló en la previa del primer partido de Champions League. Tras irse calentando el partido previamente con insinuaciones por parte del Real Madrid de favores arbitrales al Barcelona, y acusaciones por parte de este equipo a los jugadores del Real Madrid de jugar muy duro en los partidos precedentes, Guardiola estalló en la rueda de prensa previa al partido.

Y fue a partir de ese momento, en los partidos de Champions, los más vistos por todo el mundo, cuando empezaron a manchar su imagen los dos equipos.

En primer lugar, Mourinho lanzó unas durísimas acusaciones contra la UEFA, además de minusvalorar los títulos europeos del Barcelona, diceindo que habían sido Champions que á él no le habría gustado ganar debido a los errores arbitrales cometidos a favor de este equipo. Obviamente, y para no variar en sus comentarios, se olvidó de las ayudas arbitrales que tuvo su Oporto en la semifinal contra el Deportivo en 2004, dos jugadores expulsados y un penalty en contra o del gol en fuera de juego del Inter el año pasado que propició la eliminación del Barcelona, entre otros. La memoria selectiva le hizo olvidarse de todo eso. Sus declaraciones, entre las más vergonzosas que he oído en mi vida.

El Barcelona, obviamente, anunció que al día siguiente se reuniría para decidir la conveniencia o no de una queja a la UEFA. Y fue con esta decisión con la que la imagen de los dos clubes quedó manchada y ensuciada. Y es que una vez la UEFA dijo que estudiaría las declaraciones de Mourinho y actuaría en consecuencia, el Barcelona envío una queja a la UEFA. EL Real Madrid contraatacó presentado una queja por la actitud antideportiva de varios jugadores del Barcelona, pidiendo por ejemplo dos partidos de sanción contra Busquets.

Y la preunta es, ¿qué ganaba el Barcelona presentando la queja una vez que la UEFA dijo que actuaría, más que echar leña al fuego? ¿qué ganaba el Real Madrid pidiendo una sanción a Busquets de dos partidos, que lo único que provocaría sería que este no pudiera jugar una final en la que el Real Madrid no estaría? Ninguno de los dos ganaba nada con sus quejas a la UEFA, pero aun así las enviaron.

Mención aparte merece también la actitud de los jugadores de uno y de otro equipo. La dureza con la que se emplearon los jugadores del Real Madrid quedó minimizada por la vergonzosa actuación de algunos jugadores del Barcelona, que fingían golpes en la cara cuando no se les había tocado. Para coronar su perversa actuación, Busquets fue pillado por las cámaras de televisión realizando comentarios racistas al jugador del Real Madrid Marcelo. ¿Qué pensará Alves, brasileño también, de eso?

La verdad es que tanto unos como otros han dado una imagen lamentable tanto dentro como fuera del campo de fútbol, entrando en una espiral de crispación y acusaciones que no ha beneficiado a nadie y ha perjudicado la imagen de tanto uno como otro.

Una pena que un hecho histórico como que se jugaran cuatro partidos en tres semanas, jugándose un título de Copa del Rey y el pase a la final de Champions League, así como sentenciar o dar vida a la Liga, en vez de servir para deleitar al aficionado con el buen fútbol que ambos equipos son capaces de desplegar, halla servido para avergonzar a todos los aficionados neutrales por la actitud de jugadores, entrenadores y directivos.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Las declaraciones de Lotina

El pasado fin de semana jugaron Real Madrid y Barcelona con la mente puesta en el partido de vuelta de las semifinales de la Champions League. Por ello, y debido a que la liga está sentenciada, tanto Real Madrid como Barcelona, sobre todo este último, reservaron a varios de sus titulares en los partidos de Liga.

Sorprende, irónicamente hablando, la decisión de Mourinho de no alinear ni a Xabi Alonso ni a Cristiano Ronaldo, este último por segundo partido consecutivo, estando ambos en perfecto estado de forma, después de sus declaraciones de hace unos meses cuando insinuaba que los rivales del Barcelona le regalaban los partidos, dando el partido por perdido de antemano, en clara referencia al Sporting de Gijón entrenado por Manolo Preciado.

Dichos partidos concluyeron con la derrota de Real Madrid y Barcelona ante rivales de la zona baja de la tabla, derrotas que perjudicaron, entre otros, al Deportivo de La Coruña, que no hizo sus deberes y perdió contra el Atlético de Madrid en casa y vio cómo la Real Sociedad y el Zaragoza sumaban tres puntos vitales, puntos que el Deportivo no sumó en su día cuando se enfrentó a un Real Madrid y Barcelona plagados de titulares. Al día siguiente, en un polémico partido, Levante y Sporting empataron a cero, resultado que beneficiaba a ambos para alejarse aun más de la zona baja de la tabla.

Debido a la derrota de Real Madrid y Barcelona, Miguel Ángel Lotina realizó unas declaraciones diciendo que no era normal que los dos grandes perdieran contra equipos de la zona baja, haciendo también alusiones al partido entre Levante y Sporting.

Dichas declaraciones fueron muy similares, si bien más suaves, a las de hace unos meses de Mourinho, declaraciones por las cuales prácticamente todo el colectivo de entrenadores se le echó encima criticándole, con Manolo Preciado, entrenador del Sporting y principal aludido por Mourinho, a la cabeza, quien le llamo "canalla y mal compañero". Los aficionados, sobre todo los que sienten antipatía por el Real Madrid, criticaron vehementemente las declaraciones de quien ahora muchos llaman Llourinho.

Sin embargo, no he oído a nadie criticar las declaraciones de Lotina, o al menos, con la misma vehemencia con la que se criticaron las del luso. Por el momento, Manolo Preciado no le ha llamado de momento canalla o mal compañero.

Entre la conveniencia y la justicia
Cada entrenador dirige una plantilla de muchos jugadores y en principio siempre debería utilizar a los jugadores que él crea que son los mejores para poder ganar este partido. El problema viene cuando se juega una liga y no conviene quemar las naves para un partido que no es una final, puesto que al domingo siguiente hay otro partido. O cuando unos días después se tiene un encuentro de Champions para el que se quiere tener frescos a los jugadores.

Entramos en cuestiones que entran en la ética del deporte. ¿Es justo que un equipo pequeño dé por perdido un partido contra un equipo grande, y alinee a los suplentes para de esa forma evitar lesiones o sanciones que puedan impedir a algún jugador titular poder jugar un partido contra un rival directo? ¿Es justo que un equipo grande, cuando ya se sabe campeón de Liga, alinee a los suplentes o incluso a jugadores del filial, contra un equipo pequeño, de cara a reservar jugadores para una semifinal o final de Champions, Copa, o simplemente para dar minutos a los menos habituales?

¿Con qué cara te quedas si, siendo un equipo pequeño, sacas a tus mejores hombres contra un rival grande, y no solo pierdes, sino que se te lesionan o sancionan a jugadores importantes y no pueden estar en el siguiente partido contra un rival directo? Por otra parte, ¿con qué cara te quedas si, como equipo grande, ves que los equipos pequeños sacan a sus suplentes contra tu gran rival, o, como equipo pequeño, ves que tu rival directo se salva por ganar contra equipos grandes que no se juegan nada y sacan a sus suplentes, como le pasó a Osasuna en 2009, que ganó en la última jornada en el Camp Nou al Barcelona, que apenas cuatro días después jugaba la final de la Champions, obteniendo tres puntos que en una situación normal no hubiera obtenido y que le permitieron salvarse en detrimento del Betis?

La pregunta es: ¿deben los equipos jugar cada partido como si fuera una final, pudiendo perjudicarse a sí mismos en cuanto a sanciones o lesiones en partidos en principio intrascendentes para ellos teniendo a la vista partidos importantes, o, por el contrario, pueden tener una visión de futuro y jugar determinados partidos con una menor intensidad, con los suplentes incluso, pudiendo perjudicar indirectamente a terceros?

La actitud de Mourinho
En cuanto a Mourinho, su crítica al Sporting queda anulada cuando no alinea al equipo titular al completo pensando en la Champions. Como siempre, la gente no opina lo mismo cuando las acciones las hacen otros o las hacen ellos mismos. Lo que hizo Preciado fue similar a lo que hizo Mourinho, por lo cual si lo que hizo el de Astillero estuvo mal, lo del portugués también. La hipocresía del luso ha sido manifiesta en tres de las cuatro últimas jornadas de liga, cuando alineó equipos suplentes entre los que no se encontraron en ningún momento ni Cristiano Ronaldo ni Xabi Alonso de titulares, entre otros, pensando en el Barcelona tras haber criticado al Sporting por hacer lo mismo.

La reacción a Lotina
En cuanto a las declaraciones de Lotina, similares a las de Mourinho, y para nada criticadas como se las criticaron al luso, se demuestra, una vez más, cómo el forofismo impera sobre la gente, en el fútbol, en la política, y en todos los ámbitos de la vida. Salvo excepciones, no valoramos las declaraciones o las acciones de la gente, sino a la propia persona. No preguntamos "¿qué ha dicho?" y valoramos sus palabras, sino que preguntamos "¿quién ha dicho esto?", y una vez sabemos quién lo ha dicho hacemos malabares para justificar o criticar sus declaraciones, en función si dicha persona es afín nuestra o no.

sábado, 16 de abril de 2011

Y la clave es Puyol

Tras haber acabado de escribir esta entrada, he leído la siguiente noticia, que me ha obligado a reeditarla parcialmente. Sin embargo, muchas de las conclusiones que tengo son las mismas.

El mismo día en que comienza una vorágine de Clásicos que durará 18 días, no he podido resistirme a la tentación de analizar, exclusivamente en términos futbolísticos, las tres semanas que están por venir.

Y hay una circustancia de la que se está hablando muy poco en la prensa y que veo como clave en la eliminatoria, haciendo que no vea al Barcelona tan favorito como muchos le ven. Dicha circustancia clave es la baja de Puyol, quien jugó su último partido el 22 de enero. Esta baja, unida a la de Abidal, que estaba realizando la temporada de su vida, ha dejado en cuadro a la defensa blaugrana.

Mientras que la baja de uno de los dos no sería tan importante, ya que a Abidal puede suplirle Adriano y a Puyol puede suplirle Abidal colocando a Adriano en el lateral izquierdo, las dos bajas conjuntas obligan a que el téorico sustituto de Puyol sea Busquets, lo que no solo debilita la defensa blaugrana, ya que Busquets no tiene la seguridad defensiva ni de Puyol ni de Abidal, sino también el centro del campo, que se queda sin la excelente labor de contención de Busquets, un futbolista que, no olvidemos, ha provocado que el gran Touré Yayá haya tenido que buscarse la vida en Manchester y que el Jefecito Mascherano sea un suplente de lujo en el Barcelona. La otra variante, la de situar a Mascherano en defensa, se analizará más adelante.

La baja de Puyol es además significativa puesto que no hay que olvidar que ha sido el defensa del Barcelona que mejor ha sabido parar a Cristiano Ronaldo en el año y medio que lleva en el Real Madrid. Sin duda, el Barcelona echará en falta su seguridad defensiva así como su velocidad. Ante la noticia, conocida ayer, de que se ha recuperado de su lesión y que entra en la convocatoria del Barcelona para el primero de los cuatro partidos, la pregunta que me hago es la siguiente: ¿será Puyol el mismo tras tres meses sin jugar? ¿cuántos partidos necesitará para serlo? ¿ninguno, los que hay hasta el primer partido de Champions...? Estas respuestas las veo clave para el devenir de los partidos.

El primer partido: 16 de abril
El primero de los cuatro partidos, el de Liga, está muy descafeinado después de la derrota del Real Madrid contra el Sporting de Gijón en el Bernabeú. Prácticamente el resultado del partido del sábado es indiferente en cuanto al desenlace de la Liga: aun perdiendo el Barcelona, la situación sería que a falta de seis partidos el Barcelona le sacaría cinco puntos al Real Madrid, seis con el goal average. Ahora mismo, todo lo que no sea que el Barcelona gane la Liga será una sorpresa con mayúsculas.

El único valor que veo en ese partido el anímico: una victoria blaugrana podría servir para hundir psicológicamente al Real Madrid, o todo lo contrario, mientras que una victoria merengue podría motivar al equipo blanco y hacer que se crea capaz de derrotar al Barcelona otra vez en Copa y en Champions, si es que no está ya mentalizado. Es muy complicado conocer cómo va a reaccionar un equipo ante una derrota importante.

Así, la sorprendente derrota frente al Sporting hace que este partido sea menos Clásico y que, para mí, únicamente sean tres los partidos importantes: el de Copa y los dos de Champions, de forma que entiendo que Mourinho y Guardiola plantearán un partido a modo de entrenamiento, por lo cual entiendo que el resultado es prácticamente imprevisible.

Los partidos importantes: Copa y Champions
Sobre la Copa del Rey y la Liga de Campeones, poco que decir: ganará el equipo que mejor esté esos días en concreto, el que más suerte tenga, o el que sufra menos errores arbitrales sufra. Es lo que menos me gusta de estas competiciones: por lo general, las ligas las ganan los mejores; las copas uno de los mejores., rara vez el mejor. 

De hecho, el año pasado, el Inter, un equipo muy inferior al Barcelona, eliminó al mejor equipo de Europa. Se juntó un viaje en autobús de más de 1000 kilómetros, un gol en fuera de juego y un baño de fútbol del Inter al Barcelona. Solo fue ese partido. Pero suficiente. En una liga, el Barcelona habría sacado fácilmente más de diez puntos al Inter. En la Champions, un mal partido bastó para que cayera eliminado y el Inter se proclamara semanas más tarde campeoón de Europa. Y no por eso el Barcelona dejó de ser considerado el mejor equipo del mundo.

Y es que si la Champions la ganaran siempre los mejores, no se jugaría y se la darían al Barcelona, el mejor equipo de los últimos 20 años y que ya se ha ganado un lugar en el top five de los mejores de la Historia. Pero la tienen que jugar:.

Mi pronóstico
Con esto quiero decir que así como creo la Liga está sentenciada y apostaría mucho dinero por el Barcelona sin dudarlo, la Copa y la Champions la deciden tantos detalles (dos lesionados, un sancionado, un penalty no pitado...) que hace que no vea un megafavorito claro como sí lo veo en Liga.

Las excusas que no sirven para una liga (penalties, árbitros...) sí pueden servir para una eliminatoria. Y en este caso, como he dicho al principio, creo que la lesión de Abidal y Puyol, sobre todo este último, y el movimiento de jugadores que obligará a realizar a Guardiola hacen que la balanza se equilibre y no esté tan decantado para el Barcelona. Aun jugando Puyol, tengo mis dudas de que responda como lo habría hecho habiendo jugado estos tres últimos años..

Tras ver el partido del Barcelona en Donestsk, creo que, en caso de que Puyol no pueda jugar en Copa o Champions, Guardiola pondrá a Mascherano de central y a Busquets en su posición habitual, puesto que aporta más al conjunto la pareja Busquets en el centro del campo y Mascherano en la defensa que al revés. Todo dependerá de cómo esté Puyol. Tengo mis dudas de que llegue fresco a la final de Copa, pero si juega en el Bernabeú, la final de Copa, y el siguiente partido de Liga, creo que podrá llegar relativamente bien rodado a los partidos de Champions.

En el caso del Real Madrid, el partido de Copa lo planterán de la misma forma que el Barça: es una final, y a un partido todo puede pasar, por lo cual sacará, al igual que el Barça, a su equipo de gala, e intentará ganarlo. Ganará el que mejor esté ese día. A un partido, el peor equipo tiene más posibilidades de ganar. Cuanto más partidos, más posibilidades tiene el mejor.

En cuanto a la Champions, tengo la sensación de que Mourinho planteará una eliminatoria de la misma forma que tan buenos frutos le dio el año pasado con el Inter: aprovechar que el partido inicial es en casa, ganar dicho partido por una renta suficiente, de uno o dos goles, y luego ir a Barcelona con una defensa de cinco más Lass y Xabi Alonso en el centro del campo, saliendo a aguantar el resultado. Este sábado, en San Mamés se pudo observar el experimento de Mourinho: cuatro defensas con Pepe en el centro del campo, y por momentos cinco defensas. No sería de extrañar que se viera eso en el Camp Nou en caso de que el Real Madrid ganara la ida.

Será interesante ver cómo responde el Real Madrid ante el primer test serio de la temporada: la fase de grupos fue relativamente sencilla (como la del Barça), pues ni Milan ni Ajax son lo que eran, mientras que en los cruces del octavos y cuartos se cruzó con Lyon y Tottenham que, si bien no son baladí, tampoco son gigantes del fútbol.

Ahora que el Barcelona no marca tantos goles como durante toda la temporada, y que el Real Madrid parece estar un escalón por encima de lo que ha estado esta temporada, creo que la balanza está un poco más equilibrada.

Puede que me equivoque y alguno de los dos equipos arrase al rival, pero me extrañaría que el que gane la Copa o pase a la final de Champions lo haga con una renta mayor de dos goles. Si el fútbol fuera justo ganaría el Barcelona las tres competiciones. Pero no lo es, y habrá que jugar y sudar cada minuto de cada partido para ver quién gana. Esa es la belleza del deporte.